Por qué problablemente esto me hará más bien a mí que a tí, es que hoy ya me he decidido a sacarlo.
Te conocí hace exactamente 10 años, allá, cuando aún estaba en el norte. Desde el momento en que te conocí supe que serías algo especial, claro, por ese entonces no tenía la determinación ni la capacidad de diferenciar mis sentimientos como hoy la tengo; pero sí, te convertiste en algo tan importante en mi vida que me parecía casi imposible pasar una semana sin saber nada de ti.
Yo comencé a internarme a estos mundos "virtuales", como tu los llamas, por tu parte tu te forjaste en la empresa de tu padre y te volviste todo un empresario virtuoso. El tiempo y las rutinas hicieron que mi vida acá se tornara monótona, pero tu te encargaste de ponerle color dos veces al mes cuando tomabas un avión y venías a verme. Debo decir que fue una las etapas más alegres de mi vida, pero como siempre, el destino no la jugó.
Soledad se atravesó en tu vida y en la mía se cruzó Emmanouil. Decidimos que lo mejor era darnos un tiempo -ya que la distancia pesaba demasiado- y decidimos jugárnosla con los respectivos. Yo me fuí a Italia, tu al DF. Yo feliz con mi nueva vida, tu feliz con tu nueva mujer. Los detalles ya los conocen, me regresé, me separé y todo terminó. Too good to be real.... juar!
Ya acá en México me te encuentro nuevamente y vea a un Matías cambiado, maduro, centrado, indeciso como siempre... nunca aprendiste a vivir en el filo del precipicio, preferiste la seguridad de la costumbre al riesgo de la novedad, o de jugártela. No es que esté mal, simplemente son dos visiones de lo mismo. Sabes prefectamente que te amé y te sigo amando, pero yo no lucho por amor, me aburre. -y a pesar de tu aversión a que cuente mi vida en este medio, sé que lo leerás-
En mi última visita al DF todo fue extremo, desde las personas que ví, hasta tu presencia y despedida en mi vida. No debería de extrañarme, ese monstro-ciudad siempre me recibe así. Y estando ya encaminados, una vez más me lo dijiste viéndome a los ojos (Sí Soledad, si te quedaba duda te lo confirmo: me lo dijo nuevamente!)
"Te amo, probablemente me arrepienta de esta decisión toda mi vida, pero estoy acostumbrado a Soledad y no pienso dejarla" Ni hablar, la decisión está tomada desde hace algún tiempo y yo no pienso luchar por que te quedes. Eso sí, me desaparezco de tu mirada, yo no estaré cuando regreses.
Haz sido alguien muy importante en mi vida, compañero de vagancias, amigo, amante y sobr e todo mi cómplice. Eso es lo que extrañaré de ti. Sabes que la complicidad se me da muy fácil y por ello me encariño de los hombres de mi vida. Pero bueno, la complicidad será tema de otro post-cuasicartadeamor.
Hoy día 28 de julio cierro este capítulo de mi vida. Te vas a Buenos Aires y no espero tu regreso. Soledad se ha encargado de mandarme ciertos emails pidiéndome que no me entrometa -nuevamente- en tu vida, pero esta vez, le ha quedado claro que no me interesa y no pretendo intervenir. Tu y ella serán felices allá, lejos de mí.
Ya llegará mi momento.
Fuiste tan especial en mi vida que no podría desearte ningun mal. Buen camino en tu vida, que yo sigo la mia.