Sin adiós ni despedida.

jueves, septiembre 18, 2008

Y es que cuando las cosas se acomodan no hay ni cómo evitarlas. Ante un cambio inminente las situaciones tienden a tomar matices que desconocemos, pero que en el fondo nos gustan... -o al menos a mí sí-

Tengo poco tiempo de interactuar con él, y en verdad que la situación es rarísima. Él está cuando debe de estar, pero nunca de más, y su tiempo siempre es importatísimo. Dicen que uno le da valor a las cosas y que nada lo tiene por sí mismo, pero éso es algo que dudo. Su presencia en mi vida es algo muy valioso y él solo se ha encargado de darle el valor a ello.

Hoy que despedí a mi familia norteña que andaba de paso por la ciudad, me doy cuenta que nunca me han gustado las despedidas, y que lo mejor que puedo hacer con él es eso: no decir adiós. Segura estoy que volveremos a toparnos, es mi destino regresar sobre los pasos a lo vivido... si es que eso existe.

Y pues sí, el título de este post es de una canción que me recuerda que siempre que llego a la vida de las personas que apreció me despido de la misma manera: sin adiós ni despedidas y con la imagen de los momentos vividos en el corazón.

Esta vez no me voy yo, pero sí me quedo con las imágenes en la pupila y el deseo de volver a vivir eso y mas a su lado. Algún día, en algún momento será.

1 nostalgia(s) fueron abandonadas:

Kurt C. dijo...

Vivir viviendo la vida. Recordar el pasado y forjar el presente con eso. Saludos!

 
Entre la nostalgia y la melancolía - by Templates para novo blogger