miércoles, julio 18, 2007
Poco a poco y también mucho a mucho me sucedió la vida,
y qué insignificante es este asunto:
estas venas llevan sangre mía que pocas veces he visto,
respiro el aire de tantas regiones sin guardar muestra de alguna
y a fin de cuentas ya lo saben todos:
nadie se lleva la nada de su haber y la vida es un préstamo de huesos.
Lo bello es aprender a no saciarse de la tristeza ni de alegría,
esperar el tal vez de una última gota,
perdir más a la miel y a las tinieblas.
Y tal vez soy castigada: tal vez fui condenada a ser feliz
Quede constancia aquí de que ninguno pasó cerca de mí sin compartirme.
Y que metí la cuchara hasta el codo en adversidades que no eran mías,
en el padecimiento de los otros.

2 nostalgia(s) fueron abandonadas:
Siempre nos impregnamos de las cosas de los demás, y tratamos a nuestra forma de servir en algo.
Cada vez, tus textos son mas soberbios, sin embargo, todos tienen un dejo de tristeza, serán por eso más hermosos? creo q el hombre necesita sufrir para sentirse vivo pero reniega tanto de ello que se pierde d los mejores momentos d su vida pataleando. A pesar de ello, sigues siendo diferente y eso es muy bueno, aunque parezca a veces deprimirte
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